Adiós a las campanas
Importados de modas que juramos no usar nunca más, los pantalones pitillos invaden la temporada de invierno. Creo que me veré obligada a realizar una crítica al regreso de ciertas modas que favorecen sólo a unos pocos privilegiados...
¿Acaso alguien se anima a afirmar que los pantalones “pitillos” resultan tentadores? Quien lo diga, miente descaradamente. Podrán intentar convencernos declarando que estilizan la figura, pero ese argumento no se lo cree nadie. ¿Y las personas que están un poco “entraditas en carnes”?, ¿que pasa?, que no pueden ir vestidas a la moda...Inspirado en aires dark, rockeros y punk (para quienes entendemos poco y nada, esas tribus nos parecen iguales, al menos, en cuanto a pantalones), el pitillo renace esta temporada dejando de lado a las patas de campana o las exageradas de elefante. Es lícito admitir que tampoco las piernas demasiado anchas resultan atractivas, al menos para la mayoría de los chicos. Sólo es necesario observar cómo se derriten cuando ven a una chica en mini falda y con unas caderas minúsculas que en mi opición creo que han dejado de resultar atractivas debido a los múltiples casos de anorexia y bulimia que se dan entre las jovencitas.Es que los pantalones e ajustan al cuerpo casi como una segunda piel y, por eso, no son aptos para todas las siluetas y difíciles de llevar. No obstante, hay quienes se afanan en dejarse llevar por la tiranía de las modas, o incluso, están convencidas de la belleza estética de los pitillos... Altura es una de las condiciones que imponen los modelos cigarettes: los tacones estilizan la figura. Resulta importante también que, preferentemente, sean de cintura baja de manera tal que centren la atención en las caderas y descubran un vientre imprescindiblemente plano.Respecto de los largos, hay diferencias. Se pueden prolongar hasta fundirse con el zapato, o también subirlos a medio camino entre el pantalón y el capri. La versión top de la temporada es cubrir el pantalón hasta la rodilla con unas botas que pueden ser altas, bajas, de punta o cuadradas, la premisa es que cubran la pierna. Durante el día, podéis llevarlos con camisetas y camisas de aire romántico victoriano, agregando, por ejemplo, un cinturón ancho alrededor de la cintura. Por la noche, nada mejor que combinarlo con con maxi sweaters de cuello pico muy pronunciado en tejidos brillantes.No te olvides que la idea no es marcar demasiado la silueta, sino camuflar tus pitillos hasta la altura de la cadera con aire cool. De lo contrario, si insistís con el ajuste, el look no resultará para nada moderno, sino todo lo contrario y sólo te faltará la cintura alta para parecer escapada de Flashdance. Creo que esta moda tiene mucho éxito entre las chicas que tienen una talla comprendida entre la 34 y la 40...y pienso que es una moda que discrimina de alguna manera a las féminas que no se situan entre estos cánones de belleza...Espero que mi comentario os sirva...Gracias por entrar al Blog...
vamosporellas dijo
Enviado por vamosporellas el 17 Diciembre en 20:32
Bueno yo creo que tienes razón en cuanto a que nos dejamos llevar por las modas. Pero lo de los pitillos es algo puntual, ¿acaso vas vestida con vestidos largos y moños bajos todavía? ¡Seamos realistas!. Es cierto que las modas influyen pero no condicionan querida burbuja. Además lejos de que te guste un tipo de ropa u otra lo que más influyen son las fotografías. Estaremos de acuerdo en que las fotografías de la pagina de Zara (www.zara.es) son completamente engañosas pero son bonitas y ahí está el error. Aunque se vistieran con sacos de patatas estarían preciosas y nosotras como bobas, seguiríamos imitándoles. Triste pero cierto.
Un saludete colca-cauuuu.
Elvi =)
27 Diciembre 2006 | 10:03 PM